Proceso

El proceso de esterilización en la clínica médica y dental

La esterilización del instrumental quirúrgico es un proceso que se divide en varias fases y sus buenos resultados dependen de la correcta ejecución de cada una de ellas, desde la recogida hasta el almacenamiento. Gracias a la línea Pro System, se puede aplicar un protocolo de esterilización avanzado, eficaz, eficiente y reproducible en el tiempo que aumente la seguridad y optimice los recursos de la clínica dental.

Las ventajas del sistema Pro System en los procesos de esterilización:

• Permite simplificar y organizar eficazmente el trabajo en todas las etapas;
• Minimiza la posibilidad de errores humanos;
• Reduce el tiempo, el consumo y los costes;
• Ofrece la posibilidad de realizar un seguimiento completo y eficaz de todas las etapas, desde la termodesinfección hasta el envase, pasando por la esterilización.

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Pro System catálogo

¿Dudas sobre la esterilización?

Encuentra respuestas y buenas prácticas en las preguntas frecuentes dedicadas (FAQ).

Las etapas de la esterilización

Limpieza

El proceso de limpieza del instrumental quirúrgico es el primer paso del proceso de esterilización y su objetivo es eliminar la suciedad del instrumental. La eliminación de estas impurezas antes de la esterilización es obligatoria, ya que la suciedad residual puede hacer que el proceso de esterilización sea ineficaz. Tras la inactivación de virus y bacterias mediante descontaminación, el instrumental debe lavarse manual o mecánicamente.

Termo-desinfectadoras

Cubas multifunción

Cuba de ultrasonidos

Envase

La finalidad del envase del instrumental quirúrgico es preservar la esterilidad antes de su uso posterior. Esta fase consiste en introducir el instrumental (descontaminado, lavado, limpiado, desinfectado, enjuagado, secado, comprobado y con el mantenimiento necesario efectuado) en una bolsa desechable específica que se sellará para mantener el instrumental estéril con el paso del tiempo (de conformidad con la norma UNE-EN ISO 11607-1 y UNE-EN 868-5).

Termoselladoras

Rollos y bolsas de esterilización

Esterilización

El proceso de esterilización tiene la finalidad de eliminar todas las formas microbianas vivas (patógenas y no patógenas, incluidas las esporas y los hongos) del instrumental utilizado. La esterilización del instrumental quirúrgico en las clínicas médicas y dentales se realiza mediante autoclaves de vapor que deben cumplir la norma EN 13060.

Autoclaves

Sistemas de tratamiento de agua

Pruebas

Trazabilidad y conectividad

FAQ

Preguntas frecuentes sobre el proceso de esterilización

La cavitación es el fenómeno en el que se basa la limpieza con ultrasonidos: las ondas ultrasónicas generan microburbujas en el interior del líquido de la cuba que implosionan cuando entran en contacto con el instrumental. Cuando estas implosionan, liberan energía que disgrega los residuos, impurezas y contaminantes incluso de las zonas más difíciles de alcanzar, lo que garantiza una acción limpiadora potente pero delicada, sin dañar el instrumental. 

No. La cuba de ultrasonidos no sustituye la esterilización, pero es una fase necesaria antes de la esterilización en autoclave, ya que el lavado garantiza la eliminación de la suciedad del instrumental. Por lo tanto, después del ciclo en la cuba de ultrasonidos, es necesario completar el proceso de desinfección y esterilización. 

Las cubas de ultrasonidos son ideales para la limpieza del instrumental odontológico tradicional: limas endodónticas, instrumental de mano, tijeras, aplicaciones de ortodoncia e instrumental de laboratorio. 

Las cubas de ultrasonidos no pueden tratar: instrumentos giratorios, instrumental de aluminio no tratado o anodizado, instrumental hueco, espejos y fresas diamantadas. 

Las piezas de mano no deben tratarse en cubas de ultrasonidos, ya que las vibraciones ultrasónicas pueden dañar las partes internas mecánicas y reducir su duración. Para la limpieza segura de las piezas de mano, se recomienda el uso de termodesinfectadoras con accesorios específicos. 

El lavado manual puede resultar menos minucioso y más arriesgado para el operador (cortes, pinchazos o exposición a contaminantes). En cambio, la limpieza automática garantiza una acción uniforme y profunda sin contacto directo con el instrumental contaminado. Además, permite reducir el tiempo de trabajo del personal que puede dedicarse a otras tareas y un menor consumo de agua. 

No, el instrumental no sale seco. Es necesario realizar un secado manual, con un paño de papel, prestando especial atención al instrumental puntiagudo y afilado. 

Existen dos métodos de limpieza ultrasónica: 

  • Directo: tiene la ventaja de ser sencillo y permitir una limpieza eficaz. La solución limpiadora se vierte en la cuba (solo se puede utilizar una solución a la vez) y el instrumental se coloca en el cestillo perforado o suspendido. La suciedad se depositará en el fondo de la cuba. 
  • Indirecto: está especialmente indicado para lavar instrumental pequeño, como fresas o prótesis. La cuba se llena con agua y una solución limpiadora para mejorar la cavitación. Con el correspondiente soporte para becher, se pueden introducir diferentes soluciones limpiadoras en los becher, de modo que incluso diferentes tipos de instrumental se pueden lavar con ultrasonidos, escogiendo la solución en función del tipo de residuo que se desee eliminar. La suciedad se quedará en el becher. 

La temperatura varía en función del ciclo seleccionado, que depende del tipo de suciedad que se debe eliminar. Es importante utilizar agua a la temperatura adecuada por dos razones: por un lado, el uso de agua a más de 40 °C provoca que la sangre se coagule, dificultando su eliminación; por otro lado, puede suceder que, al utilizar agua demasiado caliente, se provoque la desnaturalización del detergente enzimático o un aumento de la carga bacteriana en lugar de su eliminación. Por tanto, si se utiliza una cuba de ultrasonidos con una temperatura del agua superior a 40 °C, no se recomienda sumergir el instrumental manchado de sangre.

El A0 es un índice de eficacia de la desinfección térmica definido por la norma EN ISO 15883 y se puede conseguir con diferentes combinaciones de temperatura y tiempo: cuanto mayor sea la temperatura, menos tiempo se necesitará. La norma exige un A0 mínimo de 600 para la termodesinfección del instrumental quirúrgico para poder garantizar la eliminación de bacterias, micobacterias, hongos y virus. A menudo, las termodesinfectadoras alcanzan valores más altos, pero permiten modificar este parámetro para satisfacer diferentes necesidades y normativas locales.

La termodesinfección ofrece numerosas ventajas en comparación con los métodos manuales o exclusivamente químicos: 

  • Mayor seguridad para el operador: elimina el contacto directo con instrumental contaminado, reduciendo el riesgo de cortes y pinchazos y la exposición a agentes patógenos. 
  • Eficacia documentada: gracias a parámetros controlados de tiempo y temperatura, garantiza niveles constantes y medibles de desinfección, conformes con las normativas internacionales. 
  • Estandarización del proceso: ciclos siempre iguales, repetibles y validables, sin depender de la habilidad del operador. 
  • Optimización del trabajo: la automatización del proceso permite disponer de más tiempo para otras tareas de la clínica y mejora la eficiencia de la organización. 

Además, la termodesinfectadora, a diferencia de las cubas de ultrasonidos y las cubas multifunción, también permite tratar las piezas de mano. 

No, el instrumental debe estar perfectamente seco antes del sellado para evitar condensaciones que podrían comprometer la esterilidad y la estanqueidad de la bolsa, además de la corrosión del propio instrumental.

La bolsa debe ser siempre más grande que el instrumental, para permitir un sellado correcto y una penetración uniforme del vapor. En general, se recomienda que queden al menos 3 cm libres entre el instrumental y el lado abierto de la bolsa, y aproximadamente 1 cm por cada lado. Este margen evita tensiones en la soldadura, reduce el riesgo de desgarros y facilita la extracción estéril del instrumental.

En los autoclaves Euronda Pro System, las bolsas deben colocarse con el lado de papel hacia arriba y el plástico hacia abajo, para que el vapor penetre mejor dentro de la bolsa. Además, es importante que la carga se distribuya uniformemente en las bandejas, evitando superponer las bolsas.

El agua desmineralizada es esencial para garantizar ciclos seguros, prevenir la cal y prolongar la vida útil de los dispositivos. El uso de agua inadecuada puede comprometer la esterilización y dañar la cámara del autoclave, así como el instrumental.

Con los sistemas de tratamiento del agua se evita la gestión y el transporte de los bidones, se reducen los costes a largo plazo y se garantiza siempre un agua adecuada, con menos desperdicios y menos esfuerzo para el operador. 

Sí, para garantizar la eficacia de la esterilización se recomienda realizar regularmente test de validación, como la prueba de vacío, el test de Bowie & Dick y el test Helix mediante los programas correspondientes. Los autoclaves Euronda Pro System permiten establecer un recordatorio para ejecutar programas de prueba según el intervalo de tiempo deseado, para facilitar la gestión de la clínica y poder trabajar siempre con la máxima seguridad.

La trazabilidad permite registrar y documentar todos los parámetros críticos de los ciclos de lavado, desinfección y esterilización (tiempo, temperatura, presión y resultado). Esto permite: 

  • Garantizar la seguridad del paciente, asegurando que todo el instrumental haya sido tratado correctamente antes de su uso. 
  • Demostrar conformidad normativa, facilitando la realización de posibles controles. 
  • Ofrecer protección médica legal, aportando pruebas objetivas en caso de litigio. 
  • Mejorar la organización de la clínica, con datos siempre disponibles para su consulta. 

La trazabilidad digital permite archivar automáticamente los datos de los ciclos en un ordenador o en una red, eliminando los errores y pérdidas de información típicas de los registros en papel. Los datos son inmediatamente accesibles, fáciles de consultar y se pueden integrar con el programa de gestión de la clínica, para reducir el tiempo empleado en la gestión por parte del operador.

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